07 Microrreserva Natural de La Garganta de Las Lanchas – Robledo del Mazo (Toledo)

Garganta de Las Lanchas 1

– La Naturaleza: Microrreserva Natural de La Garganta de Las Lanchas – Robledo del Mazo (Toledo)
– La Comida: Quesería de La Jara – La Nava de Ricomalillo (Toledo)
– La Música: Reinier Baas

Bot´s intro

Siempre os digo lo mismo pero es la verdad… Mis clases de guitarra eléctrica, análisis armónico y armonía me mantienen ocupado mucho tiempo a lo largo de la semana y, por supuesto, quiero escapar y reencontrarme con el aire libre.

El estudio de la música y el trabajo con la guitarra implican dedicación y esfuerzo (muchas horas de estudio y ordenador), es algo que requiere dedicación y concentración y es imprescindible estar metido en casa o en lugares cerrados.

Y claro, en cuanto surge la ocasión aparco la guitarra eléctrica, mis clases de análisis armónico en Lavapiés y me sumerjo en mi otra pasión: el senderismo.

No obstante, la guitarra y la música siguen conmigo gracias a aquellos artistas que me acompañan en mis escapadas.

Más info:

https://profesordeguitarraelectrica.com

 

La Naturaleza

Hoy quiero hablaros de un lugar muy peculiar en las estribaciones de los Montes de Toledo desde Talavera de la Reina, en la comarca de La Jara, lindando con la comarca de Los Ibores (Cáceres). Es ideal para otoño, invierno y primavera (supongo que en verano será un horno).

La Microrreserva Natural de La Garganta de Las Lanchas se creó en 2003 para proteger un entorno boscoso original, específico a orillas del río Gévalo que, además de ser coto del águila imperial y cigüeña negra entre otras especies amenazadas, contiene ejemplares de laurisilva.

La laurisilva es un árbol que hace 300 millones de años cubrió toda la península del que ahora, en el continente europeo, solo quedan ejemplares aquí y en Los Alcornocales (Cádiz). Eso sí, tiene una enorme presencia en las Islas Canarias.

Iniciamos la ruta junto al cementerio de Las Hunfrías, un pequeño pueblo junto a Robledo del Mazo, en la carretera TO-7531-V, donde dejamos el coche y tomamos una pista forestal que sube adentrándose en un pinar.

Después de recorrer unos kilómetros y llegamos a una caseta de madera que indica la entrada a la Microrreserva.

Poco después ya aparecen la primera cascada, bellísima, y el primer ejemplar de loro, al que mojan los más de 7 metros de caída de agua.

El loro es un árbol casi extinguido que se parece al laurel pero que, por lo visto, está más emparentado con el almendro. Los de Las Lanchas tienen un buen tamaño.

Para llegar a la segunda chorrera atravesamos el bosque (robles, fresnos, abedules, tejos), mayormente sin hojas, y llegamos a una zona con grandes piedras donde se encuentra una poza en la que vierte esta otra cascada.

Es un sitio precioso en el que nos tumbamos debajo de unos árboles para poder disfrutar de la tranquilidad, el ruido del agua, las piedras enormes y una vista maravillosa de todo el entorno.

Seguimos avanzando por el robledal y llegamos a la tercera cascada que crea el arroyo de Las Lanchas.

Luego desandamos el camino volviendo a disfrutar de este lugar encantador y absolutamente diferente de todo lo que lo rodea.

Recogimos el coche y, con nuestras viandas, nos fuimos a comer a orillas del río Gévalo y a dormitar bajo los árboles.

Puedo deciros que toda la escapada fue un regalo.

La Comida

Estuvimos alojados en La Nava de Ricomalillo y aunque no comimos en ningún restaurante de la zona (en muchas ocasiones es así) sí que me gustaría destacar, en el pueblo, la Quesería de La Jara (Avda. de Talavera, 10).

A nosotros, amantes del queso de cabra, nos pareció el paraíso.

Solo elaboran quesos de una raza de cabra malagueña que se cría en una finca del cercano pueblo de Buenasbodas.

Quesos blandos, duros, frescos, más fuertes, menos fuertes, azules, en aceite, crema de queso, yogur… En fin, una delicia y un nivel de primera escondido en un pequeño pueblo de la comarca de La Jara.

¡Ahí lo dejo!

La Música

La banda sonora de esta ruta junto a los Montes de Toledo la puso el guitarrista holandés REINIER BAAS.

Un músico espectacular dotado de una técnica portentosa y un nivel de originalidad fuera de lo común.

Se mueve entre el jazz europeo, la libre improvisación y el contemporáneo y se acerca a la música sinfónica, como compositor e instrumentista, con una cierta regularidad.

Es realmente alguien único que puede gustarte o no pero que, seguro, no te dejará indiferente.

Ha tocado con Han Bennink, Gregory Porter, Ben van Gelder, la Metropole Orchestra, New Rotterdam Jazz Orchestra y Jazz Orchestra of the Concertgebouw.

No es mal curriculum para un músico de 35 años.

¡GRACIAS POR ESTAR AHÍ!