26 (el Madrid confinado 10) Soto de Las Juntas – Parque Lineal del Manzanares – Parque Regional del Sureste (Rivas–Vaciamadrid / Madrid)

Soto de Las Juntas 1

– La Naturaleza: (el Madrid confinado 10) Soto de Las Juntas – Parque Lineal del Manzanares / Parque Regional del Sureste (Rivas–Vaciamadrid / Madrid)
– La Comida: La Vida Tiene Sentidos (Calle Ave María, 20 – Madrid)
– La Música: Eleonora Strino

Bot´s intro

Mis clases, presenciales y online, de armonía, análisis armónico, improvisación y guitarra eléctrica me ocupan mucho tiempo en el transcurso de la semana.

Se necesita concentración, hay exceso de ordenador, de pantallas, de aparatos electrónicos y, la mayor parte de veces, me encuentro en habitaciones o en lugares cerrados.

Por ello, en cuanto surge la ocasión aparco las clases presenciales y online en Lavapiés y me dedico a mi otra pasión: el senderismo.

Eso sí, la música y la guitarra me siguen con los artistas que me acompañan por los caminos que recorremos por España.

Más info:
https://profesordeguitarraelectrica.com

La NaturalezaSoto de Las Juntas 3

Otra bella mañana de finales de invierno salimos por la A–3 camino de Rivas–Vaciamadrid.

Nuestra intención era recorrer la parte baja del Soto de Las Juntas, más abajo del Jarama, para así poder alcanzar la Presa del Rey y desde allí encaminarnos hacia San Martín de La Vega.

Para ello nos desviamos en el kilómetro 21 y enlazamos con la M-832. Un kilómetro después, a la derecha, llegamos a la pista que nos llevaría hacia la Presa del Rey.

El chasco fue fenomenal porque algún listo ha decidido vallar la zona para crear un coto de caza.

Desandamos nuestros pasos y en el kilómetro 19 de la A–3, a la altura del metro de Rivas–Vaciamadrid, nos desviamos a la izquierda para dejar el coche en el Parking del Parque Regional del Sureste.

De ahí parte el camino principal que recorre el Soto de Las Juntas, pero el encuentro del Jarama y el Manzanares unos kilómetros más adelante, y la inexistencia de puentes, impide llegar a la Presa del Rey y a San Martín de La Vega.

No obstante iniciamos la caminata, dispuestos a disfrutar a pesar del patinazo inicial.

Es un camino de tierra excelente que rápidamente te acerca al Manzanares (si lo coges por la derecha) y a los imponentes cantiles de roca de yeso que flanquean esa parte del recorrido.

Estos cerros son los de La Marañosa, pero desde otro lado.

(Podéis echar un ojo a esta entrada del blog sobre la zona de La Marañosa).

Pronto aparece la vegetación de ribera (juncos, carrizo, eneas, chopos, olmos, sauces y fresnos) en un Manzanares que parece un río de verdad y no aquello a lo que nos tiene acostumbrados.

Este año tiene un caudal enorme por la gran cantidad de agua caída. ¡Un placer para la vista!

El camino te lleva a la Laguna del Soto de Las Juntas.

Esta laguna se creó artificialmente porque la extracción de áridos, en la segunda mitad del siglo XX, excavó tanto que alcanzó la capa freática. Cuando se abandonó la cantera el agua acabó invadiéndola y creando la laguna.

Es un lugar magnífico rebosante de agua, vegetación y aves (hay unos cuantos puestos de observación): cigüeñas, patos cuchara, ánades, fochas o martín pescador.

El recorrido es un placer para los sentidos por el agua, la enorme variedad de vegetación y la gran cantidad de aves que están por todos lados.

El camino dibuja una especie de elipse con un lateral en el Manzanares y otro en el Jarama.

Tiene varias trochas que van de un sitio a otro y que te permiten descubrir rincones insólitos y peculiares más allá del camino principal.

Cuando se alcanza el final del recorrido junto al Manzanares aparece el punto en el que se junta con el Jarama.

Merece la pena adentrarse en esta zona no demasiado practicable, por la ausencia de un camino real y por la enorme cantidad de ramas que Filomena ha dejado por el suelo (la escabechina en los árboles es digna de verse ¡una pena!), porque permite saborear lo que el camino principal no te deja ver.

Es un lugar salvaje y bello en el que aparece un Jarama como tampoco lo habíamos visto en mucho tiempo… ¡parece el Tajo.

A partir de aquí es el Jarama quien nos acompaña durante el recorrido de vuelta.

Vemos la Laguna desde el otro lado y disfrutamos del río, enorme, y de todo lo que conlleva: más árboles, más aves, el ruido del agua, los olores de la primavera, los verdes eléctricos de los brotes nuevos… ¡La explosión de la naturaleza!

Es toda esta senda un recorrido magnífico que bien merece una visita.

Por la tarde volvimos a la Laguna del Campillo para rodearla.

(Hay otra entrada del blog respecto de la Laguna del Campillo).

La ComidaSoto de Las Juntas 2

Como el restaurante de Rivas en que comimos no tiene la mínima gracia, voy a hablaros de un sitio que sí que la tiene.

La Vida Tiene Sentidos, este local del castizo barrio de Lavapiés (Madrid), es un sitio encantador y muy peculiar.

Mezcla la tienda de ultramarinos de toda la vida (en la que se pueden comprar conservas, quesos, fiambres, patatas fritas, aceite, empanadas de elaboración casera, chocolates, vino o cerveza), con el local que programa eventos culturales de muy diferentes tipos (si bien es cierto que con la pandemia han pisado un poco el freno).

El local está atendido por dos mujeres encantadoras que hacen que te sientas cómodo desde que pones un pie dentro.

Todo lo que venden es escogido por su calidad: quesos asturianos, de Zamora, embutidos de León, conservas de primera categoría, cervezas artesanales y una bodega de muy buen nivel. Y lo mejor es que puedes picotear allí mismo mientras saboreas un vino.

Estupenda relación calidad-precio.

La música del local, aunque muy variada, siempre es de buena calidad.

Los espectáculos musicales también son de primera y, en ocasiones, puedes encontrarte figuras de nivel nacional.

Además de música también hay charlas, debates, cursos, etc.

Y todo desde una perspectiva de compromiso social y conciencia ética. Lo que no está nada mal para estos tiempos de avaricia y miedo en que vivimos.

Muy, pero que muy recomendable.

 

Soto de Las Juntas 4La Música

Eleonora Strino, esta joven guitarrista italiana, con un acercamiento bastante clásico al jazz, estudió en el Conservatorio de Nápoles y en el Conservatorio de Amsterdam con Martin Van Itterson, Jesse Van Ruller y Maarten Van de Gritten.

Ha sido guitarrista en la big band de Roberto De Simone, en el grupo del contrabajista Greg Cohen (John Zorn’s Masada quartet, Ornette Coleman, Tom Waits, David Byrne y Elvis Costello) y en el grupo de Dado Moroni.

Con ellos ha trabajado en los principales festivales de jazz de Europa.

Es compositora y arreglista. En 2019 ganó el premio a la mejor composición en la competición internacional Jhonny Radacanu (Rumanía).

En la actualidad mantiene varios proyectos personales entre los que se cuentan: un libro sobre Be-Bop scales para la editorial Fundamental Changes, trabaja en su primer álbum como compositora (tocando y cantando) y estará de gira por Norteamérica, con Guitar Night, en 2022.

En el vídeo aparece junto a Greg Cohen (contrabajo) y Emanuele Maniscalco (batería).

¡GRACIAS POR ESTAR AHÍ!